ASÍ SE VOLVIERON CARNÍVORAS LAS PLANTAS
Publicado el 01/03/2017 - Leído 526 veces
Los hábitats pobres en nutrientes han llevado a
algunas plantas a
convertirse en carnívoras y
a capturar insectos a
base de atraparlos en el interior de las hojas. Una vez dentro, los líquidos
digestivos del vegetal se encargan de deshacer la carne de sus presas y
sus exoesqueletos para aprovechar el nitrógeno y el fósforo que necesitan.
Curiosamente, las plantas carnívoras
de Australia, Asia y América, pese a haber evolucionado de forma separada,
emplean este mismo método para nutrirse. Un nuevo estudio liderado por el
Instituto Nacional de Biología de Japón, con participación de la Universidad de
Barcelona (UB) y publicado en Nature Ecology & Evolution, ha
identificado los cambios genéticos que han permitido adaptarse a la dieta
carnívora de tres especies de plantas:
la australiana Cephalotus follicularis, la asiática Nepenthes alata y
la americana Sarracenia purpurea.
Primero secuenciaron el genoma de la Cephalotus follicularis, una
pequeña planta carnívora originaria de Australia que tiene hojas
modificadas en forma de jarro que funciona como un pozo en el cual caen los
insectos que le servirán de alimento. El Cephalotus tiene bien diferenciadas
las hojas insectívoras –las que sirven de trampa– de las hojas no insectívoras,
similares a las de las plantas normales. El genoma de esta especie es
relativamente grande, casi la mitad del genoma humano.
Los investigadores identificaron más de 36.000 genes.
Según Julio Rozas, del departamento de Genética,
Microbiología y Estadística de la UB, "la capacidad de las plantas
carnívoras para comer animales en suelos empobrecidos es el resultado de la
acción de la selección natural que ha promovido varios cambios genéticos
sobre un mismo conjunto de genes. Con el análisis comparativo de los genes que se
expresan diferencialmente en los dos tipos de hojas, esta investigación ha
identificado los cambios genéticos asociados con la dieta carnívora en
plantas".
Los análisis genéticos demuestran que, durante su evolución hacia la dieta
carnívora, las hojas que atrapan insectos han
adquirido nuevas funciones enzimáticas. Hay un grupo concreto de proteínas que
han evolucionado para actuar como enzimas digestivas, en opinión de Pablo
Librado, otro de los autores, que trabaja en el Centro de Geogenética de la
Universidad de Copenhague. Con el tiempo, en las tres especies, las
familias de proteínas vegetales que originalmente ayudaron en la autodefensa contra
enfermedades y otras amenazas se convirtieron en las enzimas digestivas
actuales, como son la quitinasa básica –capaz de descomponer la quitina, el
principal componente de los exoesqueletos de las presas–, y la fosfatasa ácida
púrpura –que permite a las plantas obtener el fósforo de los cuerpos
descompuestos–.
Es como si estas plantas dispusieran de una caja de herramientas genéticas y
trataran de encontrar una respuesta para llegar a ser carnívoras. Al final,
todas llegan a la misma solución. El caso de las plantas insectívoras es un
claro ejemplo de convergencia evolutiva, probablemente debido a las fuertes
restricciones biológicas impuestas por los ecosistemas extremos.
FUENTE:
http://www.muyinteresante.es/naturaleza/articulo/asi-se-volvieron-carnivoras-las-plantas-701486542588
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