El Grupo Veterinario
Egoavil Sardiñas pone al alcance de todos
el primer Manual de Primeros Auxilios para Mascotas.
A continuación le invitamos a seleccionar
el tema de su preferencia.
Las
Heridas y las Hemorragias son unas de las emergencias
más frecuentes en nuestras mascotas al
igual que en el resto de las especies animales.
A pesar que puede presentarse una independiente
de la otra lo más común es la
presentación en conjunto. Las heridas
se definen como la "solución de
continuidad de la piel con la exposición
de los tejidos profundos de la dermis o incluso
de órganos cavitarios". En otras
palabras entendemos por herida cualquier perdida
de integridad que se produzca en la piel. Las
hemorragias son definidas como "la salida
de la sangre desde los vasos por donde normalmente
circula". Es decir que cualquier cantidad
de sangre que consigamos fuera de los vasos
sanguíneos debe considerarse una hemorragia.
Al
igual que en la atención de cualquier
otra urgencia una de las cosas más importantes
que hacer en los casos de presentarse una herida
o una hemorragia es mantener la calma. Mantener
la calma no es ser pasivo pues existen muchas
cosas que hacer y mientras más pronto
lo hagamos mucho mejor. Lo primero es evaluar
la extensión y la gravedad de las lesiones.
Para poder evaluar esta gravedad explicaremos
a continuación la clasificación
de las heridas.
Escoriaciones:las escoriaciones son aquellas
heridas que solo eliminan las capas más
superficiales de la piel. Se presentan de forma
muy común en aquellos pacientes que por
una razón u otra se arrastran sobre una
superficie rugosa. También es común
conseguir escoriaciones en los bordes de heridas
más profundas; generalmente están
acompañadas por hemorragias muy pequeñas
producto de vasos capilares de diversos tamaños
ubicados en la zona. Si las escoriaciones se
presentan solas y no son producto de un traumatismo
mayor pueden tratarse en la casa. La medida
inmediata es la limpieza de la zona con abundante
agua limpia y de ser posible soluciones antisépticas.
Heridas
punzantes: son las
heridas producto de un objeto punzante como
por ejemplo un clavo o una aguja o un colmillo.
Generalmente no son muy extensas pero pueden
ser profundas. Si hay una hemorragia constante
o importante es recomendable hacerla revisar
por un médico veterinario. Igualmente
si la herida está ubicada en zonas sensibles
como por ejemplo los ojos, el cuello, el tórax
o el abdomen, debido a la posibilidad de dañar
órganos vitales ubicados en esas regiones.
En otros casos pueden aplicarse las mismas medidas
que en el caso de las escoriaciones. Si decidimos
trasladar a nuestra mascota para su revisión
es importante cubrir la herida con un vendaje
amplio y limpio. Este vendaje puede hacerse
con vendas elásticas que de forma comercial
venden para tal fin; en caso de no disponer
de ellas pueden improvisarse con una franela
o una toalla limpia. Esta se coloca sobre la
herida y se ajusta hasta que podamos deslizar
entre el vendaje y la piel el dorso de nuestra
mano de forma continua pero apretada. Directamente
en la herida se debe colocar un fragmento de
gasa; si no se tiene sirve una toalla o un pañuelo.
En casos extremos puede incluso improvisarse
con trozos de papel absorbente o incluso una
toalla sanitaria. Este apósito que esta
sobre la herida nunca debe retirarse hasta que
se llegue a la clínica o el consultorio
y el paciente este siendo atendido por un médico
veterinario. Si la hemorragia es muy profusa
y sigue manifestándose a pesar del vendaje
se puede colocar otro e incluso otros más;
siempre por encima del primero y de los sucesivos.
Heridas
punzo-penetrantes:son
heridas producidas de forma muy similar a las
anteriores pero de una profundidad mayor. Estas
siempre deben ser revisadas por un médico.
Es muy común que estas dañen órganos
importantes o incluso que produzcan infecciones
más severas como osteomelitis o celulitis.
Para trasladar a una mascota que haya sufrido
una herida punzo-penetrante se tomaran medidas
similares a las descritas para las heridas punzantes.
Heridas
contuzas: como lo
indica su nombre estas heridas son el resultado
de una contusión; generalmente con objetos
romos (piedras, caídas, etc.). Deben
revisarse con atención pues pudiesen
estar acompañadas de lesiones mayores
como fracturas o daños internos. Dependiendo
de la extensión, el objeto o accidente
que las produjo y la hemorragia que las acompañe
muchas veces deben ser revisadas por un médico
veterinario. Para el traslado de un paciente
con estas heridas es necesario realizar un lavado
extenso de la lesión con abundante agua
limpia y de ser posible soluciones antisépticas
para luego aplicar un vendaje compresivo.
Heridas
cortantes:las
heridas cortantes son producto de un objeto
filoso; como por ejemplo cuchillos, navajas
o vidrios o mordeduras de perros. La característica
más importante de este tipo de herida
son sus bordes limpios, es decir que estos pueden
afrontarse uno con el otro y llegan a amoldarse
de forma casi perfecta. Suelen acompañarse
de hemorragias profusas por la sección
de vasos sanguíneos de calibres diversos.
Como con todas las heridas la primera medida
debe ser la limpieza de la zona, acto seguido
se afrontan los bordes y se mantienen afrontados
con presión digital. Inmediatamente se
aplica un vendaje compresivo (ver video) y se
mantiene hasta que el paciente sea examinado
por un médico veterinario.
Heridas
de fuego:las heridas
producidas por armas de fuego son una categoría
especial por diversas razones. En primer lugar
vienen acompañadas de un impacto muy
fuerte y de hecho siempre es muy importante
para el médico tratante tratar de conocer
el calibre de la bala que impacto al paciente
para poder predecir el daño sufrido.
En segundo lugar todas las heridas por arma
de fuego están ya de por si contaminadas
y pueden generar una infección. Adicionalmente
debemos comprender que es muy probable que existan
daños a tejidos profundos como huesos
u órganos cavitarios. Por tales motivos
estas heridas deben siempre ser tratadas por
un profesional. La medida más importante
al momento del traslado es controlar la posible
hemorragia existente. Lo primero es determinar
si existe orificio de salida del proyectil,
que generalmente es de mayor tamaño y
con una hemorragia más profusa que el
orificio de entrada. En segundo lugar tratar
de aplicar un vendaje compresivo en ambos orificios,
muchas veces un solo vendaje puede servir para
cubrir ambos (ver video). Inmediatamente proceder
al traslado del paciente, manteniendo muy vigilados
los signos vitales sobre todo el tiempo de perfusión
capilar, el color de las membranas mucosas visibles
y el pulso; de este último frecuencia
y potencia (ver capitulo sobre constantes fisiológicas).
Hemorragias
Como hemos visto a lo largo
del presente capitulo la mayoría de las
veces las hemorragias son la consecuencia lógica
de una herida; sin embargo esas son las hemorragias
visibles o abiertas. El tratamiento de estas
hemorragias es la aplicación de un vendaje
compresivo (ver video) que permita detener en
buena medida la hemorragia para favorecer el
traslado en condiciones más idóneas
del paciente hacía un centro asistencial
donde un médico veterinario pueda corregir
de forma definitiva la causa de la hemorragia
y las complicaciones que se hayan originada
de ella (desbalance hidroeléctricos,
anemias, etc.). Hay una maniobra que a pesar
del tiempo que tiene usándose en maniobras
de primeros auxilios sigue siendo bastante controversial;
esta es el Torniquete. Un torniquete es toda
maniobra que tenga como finalidad la restricción
de la circulación sanguínea hacía
una parte del cuerpo; se usa para el control
de hemorragias visibles pero están descritos
otros usos clínicos que escapan al objetivo
del presente manual. Usar un torniquete se justifica
en aquellos casos donde se produzca una hemorragia
intensa que sobrepase al uso de un vendaje compresivo.
Claro esta que un paciente con una lesión
de este tipo debe obligatoriamente ser trasladado
hacía una clínica veterinaria
de forma rápida. Los torniquetes solo
funcionan en las extremidades, de hecho lo hacen
mejor en la porción distal de las extremidades,
es decir del codo hacía abajo y de la
rodilla hacía abajo (ver video). En ninguna
otra parte del cuerpo que no sean las extremidades
se puede usar un torniquete. Para su aplicación
pueden usarse instrumentos fabricados de manera
industrial para tal fin o improvisarse con elementos
utilizados en la vida diaria (ver video). Es
importante entender que el fin que se persigue
con la aplicación de un torniquete es
interrumpir la irrigación sanguínea
hacía un área especifica por tal
motivo durante su aplicación debe usarse
fuerza suficiente para cumplir con el objetivo,
sin exagerar. Como ya hemos dicho el uso del
torniquete es temporal y solo se aplica para
ayudar en el traslado del paciente. El uso de
esta técnica puede variar en el tiempo.
Algunos autores recomiendan aflojar un poco
cada treinta (30) minutos; sin embargo otros
prefieren mantener apretado el torniquete todo
el tiempo que dure el traslado. Se ha referido
que puede mantenerse aplicado hasta por un espacio
de seis (06) horas y lograr luego una recuperación
completa del miembro afectado. Por ultimo y
como precaución importante diremos que
solo aplique un torniquete en aquellas hemorragias
graves que no se controlen con un vendaje compresivo
pero debe trasladarse al paciente a la brevedad
posible hasta una clínica que lo atienda
y resuelva la causa de la hemorragia.
Existe una categoría conocida como Hemorragias
Internas, que son las que se producen dentro
de una cavidad (abdomen o tórax) y que
no tienen salida de sangre al exterior del cuerpo.
Debe sospecharse de la existencia de una hemorragia
interna siempre que la mascota haya sufrido
un fuerte traumatismo. El diagnóstico
definitivo y el tratamiento exitoso de estas
hemorragias solo pueden ser hechos por un profesional
de la salud por ende todo paciente que haya
sufrido un traumatismo considerable debe ser
traslado de forma inmediata a una clínica
veterinaria. Durante el traslado deben mantenerse
muy vigilados los signos vitales; si estos llegaran
a estar por debajo de los valores descritos
como normales (ver capitulo variables fisiológicas)
deben tomarse las siguientes medidas de urgencia:
1. posición tren de lemburg: es una posición
descrita para favorecer la circulación
preferencial; esto quiere decir que se mantengan
perfundidos de forma eficiente el cerebro, el
corazón, los pulmones, los riñones
y el hígado. Para lograr esto el paciente
debe permanecer acostado con los miembros posteriores
elevados en 45º con respecto al resto del
cuerpo (ver video).
2. mantener calor: debe arroparse al paciente
con frazadas o cobijas gruesas y de ser posible
utilizar fomenteras de agua tibia. Si no se
dispone de ella puede improvisarse con botellas
plásticas vacías llenas con agua
tibia. Hay que tener mucho cuidado de no colocar
estas fomenteras directamente sobre el cuerpo
del paciente para evitar quemaduras.
Un
paciente que luego de sufrir un accidente y
este sufriendo una hemorragia interna generalmente
presenta alguno de estos signos:
1.
Abdomen en Tabla: es la respuesta de la cavidad
peritoneal ante la presencia de una hemorragia
abdominal. El abdomen se palpa duro y no es
posible diferenciar los órganos internos.
A la percusión el sonido es de tono mate.
Puede incluso observarse un aumento de tamaño
del abdomen de forma brusca.
2.
Respiración Dividida: esto quiere decir
que el paciente no puede respirar de forma normal
y por ende no logra expandir de forma completa
sus pulmones. Es fácil ver como se produce
una dilatación primero del tórax
y luego del abdomen. Generalmente acompaña
a una hemorragia toráxica.
3. Presencia de Burbujas de
Sangre con la Respiración: es decir cada
vez que el paciente respira se aprecia en su
nariz y algunas veces en su boca presencia de
sangre. Es un signo muy grave, requiere su atención
inmediata por un médico veterinario.
Generalmente se asocia a ruptura de lóbulos
pulmonares.
Las
hemorragias que se producen dentro de la cavidad
craneana serán tratadas en el capítulo
de emergencias neurológicas de este mismo
manual.
Finalmente
diremos que todo paciente que haya sufrido un
accidente de consideración debe ser llevado
a la brevedad posible a una clínica donde
pueda ser examinado por un médico veterinario;
de igual forma debe mantenerse en hospitalización
durante al menos veinticuatro (24) horas para
evaluar la aparición tardía de
signos.
Se recomienda seguir las instrucciones contenidas
en el Manual de Primeros Auxilios para Mascotas
bajo consulta previa de su médico veterinario
y/o especialista.